Del primer
mensaje a la
última flor
Seis pasos. Un equipo. Todo coordinado para que podáis centraros en vuestro día.
"Tratamos cada boda como si las flores fueran lo único que importa — porque ese día, lo son."
Primero escuchamos
No hay dos bodas iguales. Antes de diseñar nada, nos dedicamos a entender quiénes sois, cómo se siente vuestro venue y qué queréis que signifique ese día.
Diseñamos para vuestra boda
Cada propuesta se construye desde cero. No reciclamos conceptos. Las flores de vuestro día están diseñadas alrededor de vuestro venue, vuestra luz y vuestra temporada.
Somos responsables del día
In situ, somos totalmente responsables — desde el primer arreglo hasta la última revisión. No pasaréis la mañana de vuestra boda pensando en las flores.
Nos escribís
Nos mandáis un mensaje — por correo, a través del formulario de contacto o por Instagram — con vuestra fecha, vuestro venue y una idea aproximada de lo que imaginais. Respondemos en 48 horas para confirmar disponibilidad y, si el encaje es bueno, para acordar una llamada.
La mayoría de las parejas nos mandan un mensaje corto con su fecha y venue. Con eso es suficiente para empezar.
Os escuchamos
Una videollamada de una hora — Zoom, FaceTime, WhatsApp, lo que mejor os vaya. Repasamos juntos vuestro moodboard, hablamos sobre la arquitectura y la luz del venue, y hacemos las preguntas que darán forma a la propuesta: la sensación, la paleta, lo que os ha enamorado, lo que no.
La llamada funciona igual si estáis en Londres, Dublín, Estocolmo o a cinco minutos de nuestro estudio.
Diseñamos
Una propuesta floral escrita: concepto, elementos clave por zona — ceremonia, cóctel, banquete —, paleta y un rango de presupuesto honesto. Acompañada de referencias visuales para que podáis ver, con la mayor aproximación posible, lo que proponemos antes de comprometeros.
Las propuestas llegan normalmente en las dos semanas siguientes a la consulta.
Nos alineamos
La mayoría de las propuestas pasan por una o dos rondas de ajustes — modificamos escalas, cambiamos flores concretas, afinamos la paleta. Cuando estáis satisfechos con la dirección, confirmamos la reserva con un contrato y un depósito.
Nada queda fijo hasta que vosotros lo decís. Iteramos hasta que la propuesta se sienta bien.
Nos preparamos
En los meses anteriores a la boda mantenemos el contacto: actualizamos la propuesta a medida que se cierran los detalles logísticos, nos coordinamos directamente con vuestro planner y nos adaptamos a cualquier cambio. Cada detalle queda acordado mucho antes del gran día.
Coordinamos con venues donde ya hemos trabajado, y siempre visitamos los nuevos con antelación.
Ejecutamos
Nuestro equipo llega al venue desde primera hora. Cuando lleguen vuestros invitados, cada tallo estará en su lugar. Nos quedamos hasta revisar el último arreglo — y después nos retiramos y dejamos que el día hable por sí solo.
No tendréis que pensar en las flores. Ese es el objetivo.
Qué traer a la primera llamada
- 01 Fecha y venue O una lista corta si aún no está confirmado.
- 02 Número de invitados Una aproximación es suficiente al principio.
- 03 Un moodboard Pinterest, guardados de Instagram, páginas de revista — cualquier cosa que muestre lo que os atrae.
- 04 Momentos clave a priorizar Arco de ceremonia, mesas del banquete, ramo nupcial, entrada — contadnos dónde importan más las flores.
- 05 Un rango de presupuesto aproximado Nos ayuda a diseñar a la escala adecuada desde el principio.
No necesitáis todo esto antes de la primera llamada. La conversación es el lugar para reunirlo. Pero cuanto más traigáis, mejor será esa primera hora.
"Trabajar con Altamirano Floristas desde Irlanda fue increíblemente sencillo. Desde la primera videollamada entendieron exactamente lo que buscábamos — y el día de la boda, lo que crearon en el Palacio Monte Miramar fue más bonito de lo que habíamos imaginado. Toda la experiencia fue completamente personal."— Aisling, Dublín — Palacio Monte Miramar, septiembre 2025
El primer paso es un mensaje
Contadnos vuestra fecha, vuestro venue y un poco de lo que imaginais. Nosotros nos encargamos del resto.