Marina & Tomás
Cortijo Curiel
Una boda cálida y cercana en uno de los cortijos más bonitos de la zona. Marina y Tomás buscaban una decoración que respetara la esencia rústica del espacio y lo potenciara sin artificios.
Concepto floral
Flores silvestres, verdes texturizados y blancas de temporada. Una propuesta orgánica que se integrara con la piedra, la madera y los olivos del cortijo.
Ceremonia
Arco natural con volumen asimétrico, dejando que las flores crecieran de forma libre y espontánea, sin rigidez.
Recepción
Centros de mesa estilo pradera, bajos y abundantes, que invitaban a la cercanía entre los invitados y creaban un ambiente íntimo y festivo a la vez.